Agromática

Agromática: aplicaciones informáticas en la empresa agropecuaria.

La Innovación es definida como un cambio que introduce novedades y puede referirse a la modificación de elementos ya existentes con el fin de mejorarlos o renovarlos. Proviene del latín innovatio que significa: crear algo nuevo. Esta palabra puede ser sinónimo o semejanza de algunas palabras como Invención, Creación, Primicia, Descubrimiento, Novedad, Transformación, Renovación, Progreso, Perfeccionamiento, Mejora, Adelanto,  Cambio, Idea, entre otras. Lo contrario a esto, sería Inmovilismo, Estatismo y Conservación. La innovación está muy relacionada con la palabra tecnología (conjunto de instrumentos, recursos técnicos o procedimientos empleados en un determinado campo o sector) debido a que la misma es una ciencia dinámica que permite diseñar y crear bienes y servicios que facilitan la adaptación al ambiente, la satisfacción a las necesidades y la resolución de problemas concretos. Se habla entonces de Innovación Tecnológica. En el sector agrícola, la aplicación de cualquier tecnología impacta el proceso, normalmente de manera positiva, no obstante, la mayoría de las veces conlleva e implica un cambio organizacional, el cual no siempre se está dispuesto a asumir, pues implica salir de la “zona de confort “ o de la riqueza y enfrentar nuevos retos. Aquellos que los asumen pueden ser los pioneros o precursores en la aplicación de dicha tecnología y al final del proceso pudieran ser recompensados con el éxito o con la satisfacción de haberlo intentado y probado.

Hoy día la agricultura es una actividad relacionada con otras áreas del conocimiento, y es así como en los últimos años, ha surgido un término conocido como Agromática, palabra compuesta de Agricultura e Informática que sintoniza a la actividad más antigua de la humanidad con el avance tecnológico. En otras palabras, es la  aplicación de los principios y técnicas de la informática a las teorías y leyes del funcionamiento y manejo de los sistemas agropecuarios. La informática es una ciencia, también llamada computación, que estudia métodos, técnicas, procesos, con el fin de almacenar, procesar y transmitir información y datos en formato digital.

Según algunos autores, la Agromática es la respuesta o la solución a muchas de las necesidades que se les presentan a los productores, técnicos o empresarios, debido a lo siguiente:

  1. Es ineludible que requieran y dispongan de una multitud de datos de las variables que representan al agroecosistema, como algunos de los nombrados a continuación;
  • Físicos o ecológicos: ubicación política y geográfica; clima (precipitación, evaporación, temperatura, evapotranspiración, humedad relativa, radiación, viento, presión atmosférica, cota de nieve); relieve (forma, altitud, grado y longitud de pendiente); geología (composición y estructura); suelo (características y cualidades físicas, químicas y biológicas) y uso de la tierra (agrícola, pecuario, urbano, protegido, natural).
  • Biológicos: especie (genotipo, fenotipo, cultivar, variedad, híbrido, raza); rendimiento (producción en peso, número o volumen por unidad de superficie o individuo. Ejemplo: t/ha de maíz, huevos/ave, l de leche/vaca); reproducción (natural, controlada, artificial); propagación (sexual, asexual); plagas, parásitos, enfermedades y malezas presentes; recurso humano, entre otros.
  • Tecnológicos: tipo de explotación (extensiva, intensiva); fuente de energía (solar, eólica, hidráulica, biomasa, geotérmica, gas, carbón, petróleo); manejo (tradicional, avanzado); sistema de siembra; sistema alimentación (libre, confinado); sistema de riego (secano, surco, aspersión, goteo); fertilización (orgánica, inorgánica); medidas sanitarias, de control y conservación; maquinaria e implementos; infraestructura y sistema de transporte (tradicional, moderno).
  • Económicos: bienes, servicios, costos (sueldos, salarios, inversión); comercialización y venta (local, nacional, internacional); mano de obra (familiar, contratada); proyecciones (producción, oferta, demanda); ganancias; inflación; devaluación; créditos y tasas de interés…

Pues bien, la mejor manera de acceder a estos datos y aprovecharlos cada vez que se requieran es creando una base o banco de datos (conjunto de datos pertenecientes a un mismo contexto y almacenados sistemáticamente para su posterior uso). En la imagen puede apreciarse un ejemplo de una base de datos creada para una unidad de producción. En ella hay información sobre su ubicación geográfica y política, así como también el tipo de clima y los valores mensuales de sus elementos (precipitación, temperatura, evaporación, humedad relativa, viento, insolación, radiación y precipitación atmosférica). Los mismos serían de gran utilidad para determinar otras variables tales como valores anuales, evapotranspiración, balances hídricos, necesidades de riego, provincias de humedad,  tipos de usos de la tierra (TUT), tipos de coberturas o vegetación, fechas de siembra, entre otras.

  1. No obstante, no basta con crear una base de datos con la información obtenida. Es necesario que estos datos sean formalizados  e integrados dentro de un marco conceptual que los relacione. La respuesta a esto es utilizar modelos conceptuales y  matemáticos. Los primeros son la representación gráfica de una situación, condición o problema a través de un diagrama, mientras que los segundos se basan en el empleo de formulismos matemáticos que expresen relaciones entre las variables. El éxito y el fracaso a obtener dependerán de que tan precisos sean estos modelos. En la figura de la izquierda puede verse un ejemplo de un modelo conceptual sobre los tipos de uso de la tierra (TUT) presentes en la unidad de producción. Sin duda el clima y la ubicación geográfica son factores condicionantes. La imagen de la derecha presenta un modelo matemático (fórmula) para calcular la evapotranspiración potencial , utilizando valores de elementos del clima (temperatura, insolación y precipitación). Obtenido este valor se puede determinar, por ejemplo, el balance de humedad, los requerimientos de agua (espacio temporal) de acuerdo al tipo explotación que se desarrolle.
  2. También es necesario procesar los datos según leyes y metodologías de disciplinas agropecuarias que tratan cada uno de los aspectos involucrados, surgiendo entonces los modelos de simulación y los sistemas de información geográfica (SIG). El modelo de simulación es un diseño de un sistema real, experimentando con el para entender su comportamiento y/o evaluar estrategias para la operación del mismo. La figura a la izquierda muestra el  riesgo de erosión obtenido a través de un modelo de erosión que utiliza datos de precipitación, suelo, topografía, cobertura y prácticas de conservación de suelo. El modelo puede generar tantos resultados, como posibles combinaciones reales o potenciales existan dentro del agroecosistema y su efecto en el rendimiento. Los SIGs son una base de datos computarizada que contiene información espacial de las variables.  Estas variables pueden ser de cualquier naturaleza, cuantitativas o cualitativas y son representadas en mapas.
  3. Una vez realizado todos estos procedimientos o paralelamente a los mismos se pueden seleccionar las mejores alternativas de manejo, organización y comercialización considerando criterios económicos, productivos y ecológicos con el uso de sistemas de soporte de decisiones (DSS, Decision Support System, DSS). Un DSS es un software que ayuda al productor, técnico o empresario a mejorar las decisiones que toma, a conseguir soluciones y a reducir los costos de producción, sin perder la calidad. También puede contribuir a mejorar la eficiencia, comunicación, aprendizaje, formación, control y competitividad del personal que esté involucrado en el proceso.
  4. Finalmente para realizar y planificar las tareas cotidianas, el técnico, productor o empresario necesita que la información, de cualquier tipo, ideada, creada o manipulada, sea recibida, trasmitida y almacenada en tiempo y forma adecuada. Para ello entonces se vale de las herramientas que brindan la Ofimática y la Telemática. Actualmente para lograr esto de manera más sencilla y rápida es fundamental que los lugares donde se procese la información, normalmente llamados oficinas, estén conectadas a una red local (red de computadoras en un área reducida) o a internet (red de comunicación de alcance mundial). La ofimática utiliza herramientas o programas para procesamiento de textos, hojas de cálculo, base de datos, correo electrónico y de voz, fax, presentación, microfilmación, copiado, archivado, entre otros. La telemática por su lado engloba el estudio, diseño, gestión y aplicación de las redes y servicios de comunicaciones, para el transporte, almacenamiento y procesamiento de cualquier tipo de información (datos, voz, vídeo…).

No obstante para aprovechar al máximo la implementación y beneficios de la Agromática, la misma demanda:

  • Capacitación y entrenamiento en su uso y aplicación. Todo el personal incluido en el proceso agropecuario, independientemente de su posición en la organización, debe estar involucrado a corto plazo en actividades didácticas orientadas a ampliar sus conocimientos, habilidades y actitudes para desempeñar su trabajo apropiadamente y de acuerdo a las necesidades. Siendo así, el personal puede desarrollar, incrementar y potenciar el procesamiento de datos (ecológicos, biológicos, tecnológicos, económicos, productivos, administrativos, entre otros) para el diagnóstico, control, evaluación y planificación de la actividad agropecuaria.
  • Esfuerzo extra para recolectar, ordenar, registrar, cargar, procesar y almacenar todos los datos a evaluar para obtener información útil, la cual será analizada por el usuario final para que pueda tomar decisiones y realizar acciones. Esta demanda de esfuerzo tiene como ventaja que orienta sobre cuáles son los datos importantes y qué es lo que hay que medir y controlar, además de permitir la retroalimentación constante.
  • Cambio en la forma de encarar la actividad agropecuaria cotidiana. Esto permite proyectar beneficios y riesgos de las alternativas tecnológicas que se plantean. La toma de decisiones están basadas objetivamente, y no sólo en tradiciones, costumbres, creencias o presentimientos. La toma de decisiones tecnológicas permite a las organizaciones evaluar, seleccionar y adoptar las tecnologías más adecuadas para el óptimo desarrollo de su arquitectura empresarial.

Si bien, la Agromática demanda capacitación, entrenamiento, esfuerzo y cambios de actitud, también ofrece la oportunidad de estar informado sobre lo que sucede enmarcados locales y mundiales, conocer pronósticos, contactar productores y especialistas, acceder a mercados de productos e insumos más amplios, entre otras cosas. 

En conclusión, la Agromática permite tener un conocimiento y un control de los procesos agropecuarios mucho más acabado y ajustado a las necesidades del productor, técnico o empresario actual.

Ing. Agr. Onelia Andrade (MSc, PhD)

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