Calidad de agua para las aplicaciones agrícolas

El agua es el vehículo por el cual se transportan los principios activos hasta la llegada al blanco. De allí que conocer las propiedades fisicoquímicas de nuestras aguas de asperjado resulta fundamental a la hora de hacer una aplicación eficiente y de calidad. Es por ello que hay que conocer los parámetros: pH, dureza, alcalinidad y turbidez. Estos parámetros influyen directamente sobre la performance de los fitosanitarios.

Los pH óptimos para las aplicaciones agrícolas son los ligeramente ácidos, valores entre 5-6. Este pH levemente ácido favorece que no se degraden los ingredientes activos, e incluso mejora la manera de penetrar en la planta. Tanto pH altos o muy bajos pueden degradar el activo por hidrolisis. La velocidad de descomposición del activo depende principalmente de las propiedades químicas del agroquímico, del pH que alcance el caldo y del tiempo de permanencia en el tanque. Es por ello que hay que lograr trabajar en un pH “seguro” el cual no ponga en riesgo a los fitosanitarios, pH levemente ácidos aseguran la acción biológica de la mayoría de los agroquímicos.

Todas las aguas tienen sólidos disueltos, en forma de sales. Dependiendo de la combinación de sales disueltas, las aguas pueden ser: Neutras, Alcalinas, Duras (esta última asociada a los cationes Ca y Mg principalmente). Los cationes disueltos que forman complejos hacen que las aguas “Duras” afecten a los fitosanitarios disminuyendo o incluso neutralizando su efecto. La neutralización puede darse por; Fitosanitarios que se hidrolizan (2.4D ester); Fitosanitarios que precipitan (2.4D dimetilamina); Fitosanitarios que se acomplejan con los cationes divalentes (Ej: Glifosato) es por ello que la dureza es el parámetro más importante a tener en cuenta.

Cabe destacar que los parámetros de dureza y pH para las aplicaciones agrícolas difiere mucho de los valores de calidad en lo que hace a consumo humano, es por ello que siempre es aconsejable realizar análisis periódicos de agua y sabiendo sobre que parámetros basarse. El cuadro (Cuadro N° 1) muestra algunos valores de calidad de agua para aplicaciones agrícolas y para consumo humano.

La Turbidez se refiere al cambio de color de las aguas por la presencia de arcillas disueltas y restos orgánicos, compuestos que pueden desactivar fácilmente a los herbicidas. Para saber cuan sensibles son los agroquímicos a este parámetro de calidad de agua se utiliza el Koc (Coeficiente de absorción de carbono orgánico). Es por ello que a mayor Koc más sensible a la turbidez. Dentro de los agroquímicos más usados los que tienen mayor sensibilidad a la turbidez son el Paraquat (muy alto) y el Glifosato (alto); en un punto medio los graminícidas (FOP y DIN), y los demás agroquímicos presentan menor sensibilidad a la turbidez.

Cuadro N° 1

CoparativoAguas

Para la corrección de estos parámetros existen en el mercado diversos productos correctores y secuestrantes. Es importante destacar que estos productos deben ser agregados en primer lugar en la formación del caldo, ya que tienen que acondicionar el vehículo convirtiéndolo en un medio ideal, sin poner en riego a los activos.

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