Cebolleta

Generalmente confundida con algunos de sus primos cercanos, la cebolleta es una de las hortalizas de bulbo más comunes alrededor del mundo. Contrario a lo que muchos creen, no es un tipo de cebolla pequeña que se extrae del suelo antes de madurar por completo, sino una especie diferente dentro de la misma familia. Si quieres aprender a diferenciarla y conocer más detalles sobre su origen, sabor, propiedades nutricionales, beneficios para la salud, formas de consumo y almacenamiento, entre otros temas relacionados, sigue leyendo a continuación.


La cebolleta, cuyo nombre científico es allium fistulosum, pertenece a la misma familia del ajo, la cebolla, el puerro, la chalota y el cebollín (especies Allium o Liliáceas). Dependiendo del lugar, se puede conocer con otros nombres, por ejemplo cebolla de verdeo, cebolla china, cebolla larga, cebolla verde o cebolla de rama.


Las cebolletas tienen un aspecto muy similar al cebollino, pero se diferencian en el tamaño de su bulbo. Los tallos son largos y firmes; las hojas verdes son erectas, huecas y tubulares, pero esta planta sí llega a desarrollar un bulbo alargado de color blanco, aunque nunca alcanza el tamaño y la forma normal de una cebolla.


Su sabor es muy similar al de otras especies Allium, posiblemente una combinación intermedia entre la cebolla y el cebollín. Dicho en otras palabras, su sabor no llega a ser tan potente como el de la cebolla, pero tampoco tan suave como el del cebollino. Todas sus partes son comestibles y pueden usarse indistintamente en la cocina, sin embargo el sabor de la base blanca (bulbo) es un poco más intenso que el de las hojas.


En la actualidad, las cebollas de verdeo se cultivan y se utilizan en todo el mundo, aunque debido a su origen están consideradas como un elemento básico de la comida asiática.


La cebolleta es una excelente fuente de nutrientes esenciales, por ejemplo vitamina K, vitamina C, folato, betacarotenos, compuestos de azufre, fibra, varios minerales y agua. Una porción de 100 gramos de cebolletas picadas contiene aproximadamente :


Calorías: 32


Proteína: 1.8 g


Grasas: 0.2 g


Fibra: 2.6 g


Carbohidratos: 7.3 g


Vitamina K: 207 mcg (259%)


Vitamina C: 18.8 mg (31%)


Vitamina A: 997 IU (20%)


Folato: 64.0 mcg (16%)


Hierro: 1.5 mg (8%)


Potasio: 276 mg (8%)


Manganeso: 0.2 mg (8%)


Calcio: 72 mg (7%)


Riboflavina: 0.1 mg (5%)


Magnesio: 20 mg (5%)


Nota: Los valores porcentuales (%) están indicados para adultos o niños mayores de 4 años y se basan en una dieta de referencia de 2,000 calorías diarias. Estos valores diarios pueden ser más altos o más bajos en función de las necesidades individuales de cada persona.


Es muy recomendable incluirla de forma regular en nuestra alimentación. No solo va a aportar sabor a los alimentos, también nos puede ayudar a alcanzar la dosis diaria de muchos nutrientes, sin elevar significativamente el número de calorías que ingerimos.


 


Al ser un miembro de la familia Allium, la cebolleta comparte muchos de los beneficios saludables de otros bulbos. Varias culturas no solo la han usado como ingrediente en la preparación de recetas, sino también como remedio natural para la prevención y cura de múltiples condiciones de salud.


Teniendo en cuenta los resultados de diferentes investigaciones, estos son los principales beneficios de consumir cebolleta (cebolla de verdeo, cebolla verde):


Al ser un vegetal tan bajo en calorías, pero rico en agua y en fibra, la cebolleta es una adición muy conveniente cuando se está tratando de perder peso, ya que ayuda a mantener la sensación de saciedad por más tiempo, tiene un efecto diurético en el organismo y favorece nuestro metabolismo.


Varios estudios han encontrado que sus compuestos también pueden alterar la expresión de algunos de los genes involucrados en la obesidad. En un estudio del año 2011, un grupo de ratones fue alimentado con extracto de cebolleta durante 6.5 semanas; los investigadores observaron que esto había ayudado a reducir el peso corporal y las células de grasas, además de aumentar los niveles de una proteína específica que interviene en la descomposición de la grasa .


Las cebolletas contienen grandes cantidades de vitamina K; de hecho, una porción estándar puede cumplir, o exceder, nuestro requerimiento diario de la misma. Esta vitamina es esencial para muchos procesos en el organismo, pero su papel más importante es la coagulación de la sangre. La deficiencia de vitamina K puede hacer que una persona sufra de hematomas, sangrado fácil (generalmente de las encías o la nariz), hemorragias u otros trastornos .


Algunos estudios han encontrado que el consumo regular de verduras, como la cebolla, el ajo, el puerro, el cebollino y la cebolleta, puede fortalecer el sistema inmunológico para prevenir enfermedades e infecciones. En un estudio del año 2013, donde varios ratones fueron alimentados con una dieta a base de cebolletas, se vio que esta hortaliza era capaz de mejorarles la función inmune . Otro estudio informó que la cebolla de verdeo puede aumentar la producción de anticuerpos, ayudando a combatir la influenza y otras condiciones similares .


Por si fuera poco, este bulbo también contiene dosis significativas de vitamina C, un potente antioxidante cuya acción combate el estrés oxidativo, mejora la función inmune y ayuda a prevenir infecciones .


De acuerdo a las autoridades sanitarias, la enfermedad cardíaca es un importante problema de salud en todo el mundo y la principal causa de muerte en muchos países desarrollados . De ahí que cada día se hagan más estudios para comprobar el impacto de la dieta en nuestra salud cardíaca. Específicamente en el caso de la cebolleta, los investigadores han observado que su consumo ayuda a disminuir significativamente varios factores de riesgo, como los niveles elevados de colesterol LDL, triglicéridos y presión arterial.


Por otro lado, su alto contenido de vitamina K protege al corazón, previene la rigidez de las arterias y bloquea la formación de depósitos de calcio en las paredes arteriales . Durante un estudio (4 años) que analizó la alimentación de 16.057 mujeres, se descubrió que una mayor ingesta de algunas formas de vitamina K estaba relacionada con un menor riesgo de enfermedad cardíaca .


Además de prevenir las enfermedades cardíacas y mejorar la coagulación de la sangre, la vitamina K también puede ayudar a fortalecer nuestros; al parecer esta vitamina aumenta la producción de una proteína necesaria para mantener el calcio óseo y aumentar la densidad ósea .


Un estudio que suplementó a 241 pacientes con osteoporosis observó que la vitamina K había reducido el riesgo de fracturas en los participantes, además de ayudarlos a mantener su densidad ósea .


Durante otro estudio se descubrió que el bajo consumo de vitamina K está asociado a un mayor riesgo de fracturas de cadera en hombres y mujeres de la tercera edad .


Uno de los beneficios más estudiados de las cebolletas, y otros bulbos similares, es su capacidad para combatir y reducir el crecimiento de algunos tipos de cáncer. Durante un estudio del año 2012, varios ratones con cáncer de colon fueron alimentados con extracto de cebolleta; se descubrió que esta suplementación había reducido el crecimiento de los tumores y la inflamación asociada, aumentando la tasa de supervivencia de los ratones .


Otro estudio del Instituto Nacional del Cáncer mostró que consumir más cebolletas podía disminuir en un 30% el riesgo de desarrollar cáncer de próstata .


No se puede pasar por alto que las cebollas de verdeo también contienen el compuesto llamado alicina, tan reconocido por sus efectos anti-cancerígenos. Tras una investigación en la que un grupo de células cancerígenas del estómago fueron tratadas con alicina, se observó que este compuesto lograba detener el crecimiento del cáncer y ayudaba a eliminar las células cancerosas ya existentes .


Además de estos beneficios, a la cebolleta se le atribuyen propiedades digestivas, antibacterianas y depurativas.


Esta hortaliza de bulbo suele estar disponible en casi todos los supermercados y tiendas locales. Es muy fácil de usar y se puede incorporar en una gran variedad de platos. Las cebolletas se pueden consumir crudas, asadas a la parrilla, salteadas o cocidas dentro de alguna receta. Siempre van a agregar un toque de sabor ligeramente picante y color a las comidas.


Para preparar cebollas de verdeo, recorta las raíces y despega 1 o 2 capas de las hojas exteriores hasta que encuentres el tallo blanco central. Lava toda la cebolleta (hojas, tallo y bulbo) con agua fría y córtala de la manera que desees; por lo general se corta en forma de anillos, trozos o segmentos diagonales.


Escoge siempre cebolletas de color verde brillante, con una base blanca firme; guárdalas en el refrigerador hasta que estés listo para usarlas.


Las cebollas verdes se suelen utilizar en recetas en las que deseamos obtener un sabor más sutil que el de las cebollas. Estos son algunos de sus usos culinarios más comunes:

Agrega cebolleta cruda recién picada como un ingrediente en ensaladas, sopas, pastas, tortillas, arroz frito, salsas.Saltear las hojas frescas de cebolleta con otros vegetales (pimientos, champiñones). Añadir los bulbos enteros durante la cocción de guisos o recetas horneadas; combinan muy bien con el repollo, los guisantes verdes, los pescados y mariscos, tubérculos como la patata y la zanahoria, entre otros. Asarlas en la parrilla a fuego alto (brochetas de cebolleta); esta es una de las mejores opciones para disfrutar de su verdadero sabor.

Como ya hemos explicado en este artículo, la cebolleta o cebolla de verdeo no es un tipo de cebolla, sino otra especie dentro de su misma familia. Aunque son parecidas, se pueden diferenciar fácilmente. Las 3 características más importantes a tener en cuenta son:


Apariencia-Forma. Las cebolletas son más pequeñas que una cebolla promedio; tienen tallos verdes y largos, que son comestibles al igual que la parte bulbosa (poco desarrollada).


Apariencia-Color. Las cebollas pueden variar en color, por lo general son blancas, amarillas, rojas o moradas. Al contrario, las cebolletas siempre tiene un bulbo de color blanco seguido por un tallo y hojas verdes.


Sabor. La cebolla siempre tiene sabor y olor muy intensos, sin embargo, la cebolleta es más suave y ligeramente dulce; su sabor siempre es menos agresivo.


Por lo general, el consumo de cebollas verdes es seguro para todas las personas, pero quienes hayan experimentado reacciones alérgicas a la cebolla, u otras verduras similares, deben tener mucho cuidado. Aunque ocurre en raras ocasiones, se sabe que algunas personas son alérgicas a las especies de la familia Allium, incluyendo la cebolleta. En esos casos los síntomas pueden ser dificultad para respirar, vómitos, sibilancias, picazón o irritación de la piel. Si experimentas estos, o cualquier otro síntoma negativo después de comer cebollines, debes suspender su uso y consultar a un médico.


Así mismo, las personas que toman anticoagulantes deben consumir cebolleta con mucha moderación, ya que contiene grandes cantidades de vitamina K y eso puede interferir con la acción del medicamento en el organismo.


Los manojos de cebolletas frescas se encuentran disponibles en los mercados de verduras durante todo el año. A la hora de seleccionarlas, ten en cuenta los siguientes tips:

Buscar siempre tallos limpios, uniformes, firmes y crujientes, que tengan el tamaño aproximado de un lápiz fino.Escoge bulbos firmes, crujientes, de color blanco a verde pálido y que estén bien formados.Evitar las hojas amarillas o demasiado maduras, ya que son más picantes y tienen un sabor fuerte, como el de las cebollas. Las partes superiores deben ser de color verde brillante con aproximadamente 8 pulgadas de largo.

Una vez en casa, estas son las recomendaciones para almacenar bien las cebollas de verdeo y mantenerlas frescas por más tiempo:

Retirar las bandas de goma y posibles hojas dañadas.Lavar las cebolletas con agua fría y secarlas suavemente con un papel absorbente.Una vez aireadas, guardarlas dentro en una bolsa de plástico perforada y colocarlas en el refrigerador, preferiblemente en el cajón para frutas o verduras (32-36 grados F).Almacenar lejos de alimentos sensibles a los olores, como el maíz y los champiñones, ya que estos absorberán el olor de las cebolletas.

Las cebolletas bien almacenadas pueden durar frescas hasta por 5 días o 1 semana.


Nota: algunas personas tienen otra forma de mantener frescas sus cebolletas; consiste en introducirlas dentro de un frasco con una o dos pulgadas de agua (solo los bulbos) y cubrir las hojas, colocando una bolsa de plástico por encima. Finalmente se guarda el frasco en la nevera.


La cebolleta es una planta herbácea, de apariencia muy similar al cebollín, la cebolla o el ajo.


Principales características botánicas:


Sus hojas son huecas y tubulares, llegando a medir entre 25 y 35 cm de largo, y de 5 a 7 mm de diámetro; cada una de ellas tiene una especie de base carnosa que le permite unirse a todas las demás y crear una capa alrededor del tallo.


El tallo de la cebolleta es fino, cilíndrico y desemboca en un bulbo tuberoso de color blanco (o verde pálido cuando aún es joven). Este bulbo es muy similar al de la cebolla, pero mucho más pequeño.De la base del bulbo se desprenden las raíces, que pueden llegar a medir entre 30 y 45 cm.


Las flores de la cebolla de verdeo crecen en tallos individuales (umbelas); en cada umbela puede haber entre 350 y 400 flores. Estas son de color blanco, muy pequeñas y hermafroditas.Después de la etapa de floración, las flores son sustituidas por una especie de cápsula, que es donde se forman las diminutas semillas de la planta.


Esta planta no presenta grandes exigencias de cultivo. Si quieres obtener tu propia cosecha de cebolletas en casa, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:


El terreno de siembra debe ser un suelo fértil, con buen drenaje y libre de malezas. Si es posible, se aconseja fertilizar la tierra antes de plantar.En climas donde existe un marcado cambio de estaciones, las semillas se pueden sembrar en contenedores o macetas para mantener en interior durante 5-6 semanas antes de la última helada. De lo contrario, se puede esperar un par de semanas más y sembrar las semillas directamente en el exterior.


La exposición a la luz solar es una gran aliada para este cultivo.Lo mejor es dejar 30 cm de separación entre una semilla y otra, sembrando a 1 cm de profundidad aproximadamente. Deben permanecer húmedas, pero el suelo debe estar bien drenado. Es muy importante mantener un riesgo superficial durante la corta temporada de crecimiento.


Por lo general, este cultivo no sufre la infestación de plagas, pero en caso de ocurrir, estas son algunas de las principales: el escarabajo de la cebolla, la mosca de la cebolla, larvas, polillas y nematodos. Si comienzas a notar problemas, debes cambiar el próximo cultivo hacia otra zona del patio o jardín. Muchos jardineros recomiendan la desinfección del terreno, antes de plantar, con un producto especializado.


Puedes comenzar la cosecha tan pronto como las plantas alcancen entre 12 y 15 cm de altura y tengan el ancho de un lápiz (alrededor de 90 días, dependiendo de la variedad). Para extraer toda la planta, tira de ella hacia afuera. Generalmente se suelen dejar varios hijos para continuar con el cultivo.


Algunas de las variedades más comunes son: cebolleta blanca temprana, cebolleta común, cebolleta Evergreen, variedades Japanese-Bunching (Evergreen White Bunching, Tokyo Long White) cebolleta Guardia, cebolleta Nebuka, etc.


El sabor de las cebolletas es más suave, menos picante y ligeramente dulce, en comparación con el sabor de las cebollas blancas. Se suelen utilizar en la preparación de recetas que no requieren tanta intensidad.


Además de cebolleta, esta verdura también se conoce como cebolla de invierno, cebolleta blanca, cebolla verde, cebollino, cebollino inglés, cebolla de rama, cebolla junca, cebolla larga, cebollín, cebolla de verdeo, cebollita y cebollita china. Su nombre científico es allium fistulosum.

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