¿Cuáles son las ventajas de aplicar el ozono en la agricultura ecológica?

La agricultura ecológica es un sector en alza y que tanto público como proveedores y agricultores están haciendo posible un crecimiento exponencial en los últimos años. Lo cierto es que lo sano, lo ecológico, los productos no contaminantes y todo lo que sea respetuoso con el medio ambiente está de moda. Por ello, no es de extrañar que cada vez que haya un avance tecnológico que ofrezca ventajas y beneficios para la agricultura todo el mundo se apunte a su uso.

El ozono en la agricultura ecológica es una de estas pequeñas revoluciones que se deben tener en cuenta a la hora de aplicar para obtener numerosas ventajas y beneficios. Hoy nos vamos a centrar en los puntos positivos que tiene usar este sistema en el mundo del sector agrícola, en especial, la agricultura ecológica.

¿En qué consiste la agricultura ecológica y en qué se diferencia con la agricultura convencional?

La denominada agricultura de toda la vida se caracteriza por el uso de ciertos productos que agilizan el proceso de crecimiento de plantas y hortalizas. Sin embargo, estos productos muchas veces consisten en plaguicidas y diversos productos químicos (abonos, pesticidas, etcétera) que pueden acabar contaminando las hortalizas y vegetales si no se manipulan correctamente.

Uno de los problemas de la agricultura orgánica es que su uso incrementa la exposición a contaminantes microbiológicos. Una de las razones es que el aumento de las necesidades del consumo humano va en aumento. Para que una cosecha obtenga buenos resultados debe pasar un proceso de descanso cada cierto tiempo para no agotar sus recursos y que la tierra pueda descansar.

Este proceso de, digamos, vacaciones para las plantas se conoce como barbecho, y es un sistema aplicado en la agricultura convencional desde hace siglos. Este descanso no se produce en la mayoría de los cultivos y plantaciones comerciales lo que motiva que los vegetales se expongan al riesgo de la contaminación. La razón es que al dar este respiro a la tierra, ésta es capaz de almacenar materia orgánica, humedad y minerales suficientes que sirven de refuerzo para su renovación.

Por si fuera poco, el descanso ayuda a evitar patógenos y ciertas plagas, lo que redunda en la calidad del producto. Precisamente, la calidad es la máxima prioridad de los agricultores ecológicos, ya que se preocupan de no usar nada que perturbe o contamine la cosecha. La agricultura ecológica suele obtener sellos y certificados que garantizan que la cosecha no usa o al menos reduce el consumo de productos contaminantes.

¿Cuáles son los riesgos de contaminación en la agricultura ecológica?

El problema de la agricultura ecológica es que apenas tiene defensas en cuanto a la contaminación ya que se ve obligada a usar productos orgánicos naturales que no perturben el crecimiento ni la contaminación de la cosecha. De hecho, el estiércol que es un aliado a la hora de abonar un cultivo representa un problema si no se usa correctamente. Por ejemplo, los agricultores ecológicos no pueden usar estiércol sin tratar dos meses antes de la cosecha.

Para ello se comprueba mediante inspecciones que los cultivos siguen estas instrucciones. Al igual que el estiércol es portador de patógenos y enfermedades humanas, lo mismo sucede con los animales vacunos y porcinos, que pueden contagiar una cosecha, nos referimos al E. Coli. Este patógeno, especialmente su variedad más peligrosa, la 0157:H7 prolifera en el sistema digestivo del ganado y puede acabar mezclado en la cosecha si se usa como estiércol.

El uso de paja, pasto, ensilado y forrajes naturales reduce la posibilidad de contagio de la cosecha. Lo mismo sucede con las micotoxinas que son uno de los peores enemigos de la agricultura ecológica. Al no usar pesticidas, ni fungicidas, aumenta la posibilidad de contaminación de microtoxinas originadas por el moho y restos orgánicos de la cosecha.

La manipulación de la cosecha, el transporte y la posterior elaboración también pueden incidir en la contaminación de los vegetales procedentes de la cosecha.  Para ello, se debe asegurar la estabilidad microbiológica de los alimentos y tener cuidado en el envasado, recolección e inspección adecuada. De esta forma, se reduce el riesgo de aparición de plagas y se evita el desgaste de los alimentos.

En definitiva, los enemigos de la agricultura ecológica son los siguientes:

  • Manipulación de la cosecha y los vegetales.
  • Tratamiento incorrecto del estiércol y abonos.
  • Micotoxinas, mohos y aflotoxinas.
  • E. Coli y sus diferentes variedades.

El ozono en la agricultura ecológica, ¿cómo aprovecharlo?

Una vez leído todo lo anterior queda claro que un cultivo ecológico tiene una alta necesidad de protección ante la imposibilidad de usar fungicidas o pesticidas que evitan plagas, pero redundan en la mala calidad y contaminación de la cosecha. Por ello, los agricultores deben buscar alternativas para defender y evitar plagas, insectos y otros agentes externos que atacan o se alimentan de los vegetales.

Una alternativa eficaz y potente es la aplicación de ozonificadores. El uso del ozono en la agricultura ecológica es una opción interesante para agricultores que necesitan un sistema no contaminante. Lo bueno de los ozonificadores es que son una contrastable fuente de beneficios para la agricultura en plantaciones de exterior e interior.

Los ozonificadores Indizono producen ozono en conductos de aire a través de placas de electrodos de cerámica. Estos conductos posibilitan una mayor cantidad de ozono producida a los actuales ozonificadores por lámparas. De esta forma, las plantas gozan de mayores niveles de ozono en el ambiente, lo que aumenta la eficacia reactiva y permite la completa eliminación de cualquier partícula nociva o tóxica en el aire.

Además, también ayuda a reducir el olor del ambiente ya que humedece, refresca y desodoriza la superficie en la que está instalada la cosecha. Por si fuera poco, las características químicas (la presencia de una molécula más de oxígeno, 03) de este gas tan beneficioso permiten que actúe como desinfectante, fungicida, bactericida y virulicida al ser capaz de eliminar gérmenes y bacterias de nuestros cultivos.

Enemigos tan comunes como polillas, larva de mosca, ácaros, pulgones y plagas de insectos son fácilmente erradicados con la instalación de un ozonoficador. En resumen, la naturaleza está de nuestra parte (el ozono), sólo que tenemos que aprovecharla mejor. ¿Qué te parece este sistema? ¿Considerarías instalarlo en tu plantación o cultivo?

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