El reto de la acuicultura: ser sostenible

La mitad del pescado que se consume en el mundo procede de la acuicultura, una practica que podria solucionar los problemas alimenticios de las 9.700 millones de personas que se estiman para 2050. Pero, al igual que ha ocurrido con la sobreexplotacion pesquera, esta industria corre el peligro de afectar al medioambiente. Es posible una acuicultura sostenible?

Conocido en Espan+a como panga, Pangasius hypophthalmus es un pez blanco de agua dulce y de gran taman+o alimentado en piscifactorias de Vietnam, principalmente, e importado a paises como el nuestro, donde se ha convertido en uno de los peces mas consumidos en los ultimos an+os. Sin embargo, su exito ha ido acompan+ado de una mala fama que se ha ganado por cuestiones medioambientales. De hecho, unos grandes supermercados han dejado recientemente de comercializar a la especie en varios paises europeos, incluido España.

Las organizaciones ecologicas acusan del uso de grandes cantidades de antibioticos y pesticidas en su produccion, medicamentos que llegan al agua del mar y que podrian impactar en la resistencia de las superbacterias. Ademas, segun las ONG, la acuicultura, practicada de forma intensiva, podria transformar el fondo marino con el exceso de alimento, producir el agotamiento de recursos biologicos o introducir especies invasoras en nuevos habitats.

Sin embargo, la comunidad cientifica revela que el consumo de panga no supone ningun riesgo para la salud humana. Un estudio publicado en la revista Reviews of Aquaculture sen+ala que la mala prensa del panga es “infundada”, ya que las criticas no van acompan+adas de datos cientificos. El analisis de la Universidad de Wageningen (Holanda) demuestra que no hay ninguna preocupacion en cuanto a la seguridad alimentaria derivada de los compuestos contaminantes medioambientales aplicados a este pez.

El panga cumple todos los controles europeos de calidad y seguridad –en terminos de contaminantes, metales pesados, residuos de farmacos veterinarios, aditivos y pesticidas–. “Todos los productos que llegan a la UE provienen de empresas y suministradores aprobados por la comunidad”, asegura Audun Lem, director adjunto de la direccion de Economia de Politica de Pesca y Acuicultura de la Organizacion de las Naciones Unidas para la Alimentacion y la Agricultura (FAO).

Pero muchas organizaciones ambientales se niegan a que se introduzcan este tipo de cultivos en ciertos lugares, como la instalacion de piscifactorias en aguas de la Patagonia chilena, una campan+a liderada por Oceana Chile. “Desde hace muchos an+os, se ha trabajado en la Patagonia para que las empresas que producen salmones lo hagan con mejores estandares sanitarios, partiendo por la densidad de peces que la industria salmonera pone en las jaulas, lo cual genera una serie de problemas sanitarios y medioambientales que tienen serias consecuencias”, explican a SINC desde la ONG.

El gran reto de la acuicultura, una industria joven de unos 30-35 an+os de edad que proporciona en la actualidad mas de la mitad del pescado que se consume en el mundo –segun datos de 2014 del informe SOFIA (El Estudio Mundial de la Pesca y la Acuicultura de 2016) de la FAO–, es lograr una produccion sostenible. Pero, como evoluciona la industria?

Pez gato.

Reducir costes a favor del medioambiente

La acuicultura, liderada por los paises asiaticos, ha desempen+ado un papel esencial en el incremento del consumo del pescado en el mundo, que en 2014 supero por primera vez el dato historico de 20 kilogramos por habitante. Segun la FAO, la practica ha permitido una mejora en el sabor en comparacion con ejemplares capturados en pesca, y ha avanzado en el control de los ciclos reproductivos de muchas de las especies.

“En las ultimas decadas los progresos que se han hecho en acuicultura en cuestiones de sostenibilidad son inmensos”, explica a Sinc Daniel Benetti, profesor de Acuicultura de la Rosesntiel School of Marine and Atmospheric  Science de Miami (EE UU), y uno de los mayores expertos del mundo en acuicultura sostenible.

Para el cientifico con mas de 30 an+os de experiencia la ecuacion es muy sencilla: “La acuicultura es uno de esos extran+os casos en el mundo en el que la sostenibilidad va de la mano de una mayor rentabilidad economica”.

Los principales retos a los que se enfrenta la industria son dos: mejorar el alimento proporcionado a los peces que comen a otros –que constituyen el 50% de su produccion– y la lucha contra las enfermedades. Ambos estan unidos en la reduccion de los costes.

“Aunque un productor no se preocupe por el medioambiente, el coste principal de la produccion de especies carnivoras es el aceite o harina de pescado. Hay un gran interes por parte de la industria en reducirlo”, destaca Benetti.

La proporcion de harina de pescado con que se alimenta a los peces ha disminuido mucho en los ultimos an+os: desde varios kilos de pescado necesarios hace unas decadas para producir un kilo de pescado rico en omega 3 hasta cantidades menores a un kilo en la actualidad. Sin embargo, reducir este alimento producido a traves de fuentes no renovables sigue planteando muchos desafios.

“En los ultimos an+os el aceite y harina de pescado para salmones se ha reducido al 50%, pero nos hemos dado cuenta de que el omega 3 producido por este pez tambien se ha reducido a la mitad. Antes, las recomendaciones medicas nutricionales para un humano eran de una porcion de salmon a la semana y ahora se necesitan dos”, subraya el cientifico.

Contra el uso de antibioticos

A esto se suma la lucha contra las enfermedades que conlleva el uso de antibioticos para tratarlas y asi evitar perdidas economicas por las muertes de los peces enfermos. Para Alessandro Lovatelli, experto en Acuicultura y Pesca de la FAO en la oficina regional para America Latina y el Caribe, es un factor dificil de controlar. “Si pones en una habitacion de pocos metros cuadrados a 30 personas, en algun momento las enfermedades van a empezar a circular”, sen+ala.

Criadero de pepino de mar (Holothuria scabra) en Arabia Saudita.

El uso de antibioticos o ciertos quimicos, sobre todo en paises donde flaquea la regulacion, “no es algo inherente solo a la acuicultura, sino a todas las industrias de produccion de alimentos”, sen+ala a Sinc Juan Pablo Lazo presidente de la Sociedad de Acuicultura Mundial, para quien la tendencia mundial va encaminada a usar menos antibioticos y sustituirlos por prebioticos y probioticos para reforzar el sistema inmunitario de los peces. Tambien se trabaja en otras soluciones mucho mas novedosas, como utilizar “peces limpiadores”, aquellos que se comen de manera natural los parasitos de otros peces.

Ademas, el consumidor cada vez exige mas que no se utilicen antibioticos, y esto supondria una buena oportunidad para empezar a certificar el pescado procedente de la acuicultura. “Aunque cueste un poquito mas, si que en un futuro vamos a poder saber donde estuvo, en que aguas, que le dieron, como lo trataron”, afirma Lazo, abogando por una institucion mundial que certifique cuestiones como el uso o no de antibioticos.

“Uno podria preferir un salmon salvaje de Alaska o Canada, pero las aguas en el mar no estan libres de contaminantes y no vamos a poder saber exactamente donde estuvo. El hecho de que se haya capturado en el medio natural no quiere decir necesariamente que este libre de contaminantes, de metales pesados, etc.”, advierte el experto.

Un impacto menor que el de la agricultura

Otras practicas mas sostenibles, y que ya se estan implantando, son el llamado Sistema de Recirculacion Acuicola (RAS, por sus siglas en ingles) o la denominada acuicultura multitrofica integral, en la que el agua es tratada antes de que vuelva al mismo criadero para minimizar su impacto. En estos sistemas, que ya se llevan a cabo en Asia, los residuos son aprovechados por mejillones o moluscos y por un tercer nivel con algas o microalgas, de manera que se limpia las aguas a la vez que se generan nuevos cultivos.

La ultima tendencia en la industria seria en las piscifactorias de alta mar para minimizar el impacto visual y ecologico del cultivo, una idea aun en fase experimental en la que ya se esta trabajando. “El ambiente de alta mar ofrece las mejores perspectivas. Sabemos que de aqui a 2030 tenemos que producir entre 30 y 40 millones de toneladas extra, donde lo vamos a hacer sino?”, explica Benetti acerca de las proyecciones de la FAO sobre las necesidades mundiales en la proxima decada.

Segun The World Fish Center, que defiende el uso de acuicultura sostenible para reducir la pobreza y el hambre, mil millones de personas de paises en desarrollo ya se alimentan de proteinas procedentes de pescado y 800 millones dependen de la pesca y acuicultura para ganarse la vida.

Un informe de la ONG afirma que la acuicultura uso en 2010 el 2% del agua y un 1% de la tierra usada en la agricultura a escala global y recalca que esta tecnica supone un menor impacto medioambiental que otros sectores de produccion de comida, como la carne o las aves. Pero tambien advierte de que los efectos se multiplican cuando se incrementa el nivel de produccion y que esto produce “impactos diferentes”.

Aunque los expertos aseguran que las practicas utilizadas en el sector de la acuicultura no siempre han sido las mas adecuadas, la industria trata cada vez mas de mirar hacia la sostenibilidad. Pero aun queda camino por recorrer. “Se nos olvida que cualquier tipo de produccion siempre va a tener un impacto en el medioambiente. Incluso cuando caminamos sobre el cesped, eso deja una huella humana”, concluye Lovatelli.

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