Energías limpias, el futuro de la agricultura

De acuerdo con un estudio realizado por 360º Energy Solutions, la transición al uso de energías limpias es una oportunidad para el agro mexicano. Esto gracias a que en los últimos cuatro años las tarifas de la electricidad se han incrementado con la inflación y los expertos especulan que el incremento continuará.


Por otro lado, existe un nuevo esquema tarifario puesto en marcha por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en 2018 que redujo las 32 categorías a 12, con el objetivo de reconocer los costos de producción y distribución en la cadena de la industria eléctrica, pero también, para agrupar a los usuarios de acuerdo con sus características de consumo.


Para lidiar con estos cambios existen las energías limpias, las cuales son fuentes y procesos cuyas emisiones o residuos son bajos. Algunas de las más populares son las que provienen del viento, la radiación solar, la energía oceánica, los yacimientos geotérmicos y las centrales hidroeléctricas, sin embargo, la energía puede provenir del aprovechamiento de gases producto de residuos agrícolas, ingenios azucareros, y bioenergéticos.


La agricultura necesita de energía sostenible para mejorar sus prácticas y de esta forma reducir la huella de carbono. Es por esto que la Reforma Energética promueve una Ley para la Promoción y Desarrollo de Bioenergéticos que permita apoyar al campo mexicano.  


Los bioenergéticos son combustibles obtenidos de la biomasa provenientes de materia orgánica. Pueden provenir de aceites de origen vegetal o animal como el biodiesel o de la descomposición como el biogás.


De acuerdo con esta ley, promover la producción de insumos para bioenergéticos a partir de actividades agropecuarias y forestales, no debe poner en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria del país.


Para el sector agroindustrial, los costos de producción en energía son altos, y por eso, deben invertir en soluciones que logren la eficiencia energética. Además, de esta forma generan ahorros y ventajas competitivas.


Los usos principales de energía eléctrica para la agroindustria son el bombeo de agua, el calentamiento de agua y la molienda. Sobre todo, en las industrias azucarera, harinera y el procesamiento de carne.


Para estos sectores modernizar sus equipos puede significar un gasto difícil de cubrir, sin embargo, se vuelven autofinanciables gracias a los ahorros en sus facturas. Por otro lado, equipo nuevo se traduce en menos mantenimiento y en mayor producción.


¿Estas de acuerdo en que la energia limpia debe ser utilizada en la agricultura?


Fuente: 360º Energy Solutions y Comisión Reguladora de Energía

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