Fertilización y abonado de cultivos forrajeros – Criterios para explotaciones agrícolas, ganaderas y transformaciones

Fertilización y abonado de cultivos forrajeros - Criterios para explotaciones agrícolas, ganaderas y transformaciones

Criterios para el manejo del abonado y fertilización de cultivos forrajeros para explotaciones agrícolas, ganaderas y transformaciones de tierras de matorral en pastos.

La alfalfa y el maíz forrajero, en muchos casos se cultivan en explotaciones agrícolas para su venta a explotaciones ganaderas.

Sin embargo los cultivos forrajeros anuales, los prados y las praderas se ubican en explotaciones ganaderas para atender las necesidades en forrajes de su propio ganado, que lo aprovecha en pastoreo o en estabulación, después de su siega.

Caso de explotaciones ganaderas

La fertilización debe tener en cuenta el sistema completo de producción, idea que se ha ido asumiendo en España desde el sector investigador después de haber sido señalado por Mombiela (1986). Esta idea empezó a ponerse en práctica en el País Vasco en 1991 (Sinclair et al., 1991), y en Galicia en 1995 (Castro y Mateo, 1997).

Son sistemas en los que hay entradas de nutrientes a través de los abonos minerales adquiridos en el mercado y de los alimentos comprados fuera de la explotación, que se incorporan al sistema a través de las deyecciones de los animales en forma de estiércoles o purines.

En estas explotaciones, el reciclado de los nutrientes contenidos en el purín sería suficiente para satisfacer las necesidades de abonado fosfatado y potásico de los cultivos forrajeros, a partir de una carga ganadera superior a 2,5 vacas/ha y producción de leche por encima de 7.000 l/vaca/año, y de abono  nitrogenado a partir de una carga ganadera superior a 3 vacas/ha.

Curiosamente, el valor del reciclado de nutrientes se ignoró bastante durante muchos años. Como consecuencia, numerosas explotaciones de vacuno de leche tienen en este momento un exceso de nitrógeno y de fósforo en su ciclo de nutrientes, con el consiguiente riesgo de contaminación medioambiental.

Caso de explotaciones agrícolas

El manejo de la fertilización fosfatada y potásica deberá tener básicamente en cuenta los análisis de suelo y las extracciones de las cosechas, que serán la referencia para establecer las dosis de abonado.

La dosis de abonado nitrogenado se debe establecer en función de las extracciones y del nitrógeno disponible en el suelo, que es, a su vez, función de la mineralización de la materia orgánica y del tipo de cultivos precedentes.

Caso de puesta en cultivo de tierras de matorral

Las tierras ocupadas por matorral vienen siendo objeto de transformación en pastos desde hace más de 40 años, por laboreo completo en varias zonas de la España Húmeda.

Muchas de estas tierras suelen ser muy pobres en fósforo, escasas en potasio y muy ácidas, con gran contenido de aluminio en el complejo de cambio.

Los encalados y abonados iniciales deben ser generosos (Piñeiro et al., 1977).

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