Fitasas: y la historia continua…

El elevado coste de la suplementaci n de las raciones de los pollos con una fuente adecuada de f sforo a fin de cubrir sus necesidades en este nutriente, de delicado equilibrio especialmente tras la prohibici n del empleo de harinas de procedencia animal en las raciones, ha supuesto la introducci n de unas fitasas a fin de mejorar el mejor aprovechamiento del f sforo de los productos vegetales. Este ha sido un apasionante campo de estudio en los ltimos a os, en el cual se han volcado diversas empresas que ahora ofrecen en el mercado los frutos de sus investigaciones. Tras la conferencia el asistente aprender a reducir todav a m s sus costes en dietas combinando con precisi n calcio, f sforo y fitasas.

El inter s en los beneficios de la aplicaci n de las fitasas m s all de la simple liberaci n de f sforo (P) procedente de los fitatos vegetales est aumentando con gran rapidez. El uso de dosis m s altas de fitasa para eliminar los efectos antinutritivos de los fitatos y mejorar sustancialmente el resultado productivo de las aves superdosing se ha extendido hasta representar un 7% del valor de mercado de la fitasa desde que se introdujo este concepto en 2012. Est claro que una mejor comprensi n del funcionamiento del superdosing es la clave para una mejora en su implementaci n y en la mejora de los resultados productivos previstos.

Gr fico 1. Descomposici n del fitato en inositol y f sforo por la acci n de la fitasa.

As , las ltimas investigaciones sugieren que los beneficios que se observan en los resultados productivos de los animales cuando se utiliza el superdosing se deben a algo m s que a la mera eliminaci n de los efectos antinutritivos del fitato. Este descubrimiento es extremadamente importante y va a jugar un papel fundamental a la hora de seleccionar con xito una fitasa que no s lo sea capaz de liberar la cantidad esperada de f sforo, sino que sea adem s efectiva para utilizarla en altas dosis, y consecuentemente poder implementar una estrategia de superdosing con garant as de xito.

En producci n de carne, ya sea de broiler o pavos, la mejora esperada al utilizar una fitasa a niveles de superdosing es de tres a cuatro puntos en el ndice de conversi n (IC). En producci n de huevos, se obtienen mejoras tanto en la calidad de la yema (mayor contenido de minerales) como en la calidad de la c scara. Asimismo, se ha constatado une reducci n de la mortalidad de las gallinas en las ltimas fases de la puesta. Todo ello representa cuantiosos beneficios para el productor. Se estima un aumento de 4 huevos comercializables por gallina.

Destrucci n del fitato

El primer paso es definir de forma precisa lo que denominamos superdosing . En avicultura, hablamos de la aplicaci n a altas dosis (normalmente de tres a cuatro veces la dosis est ndar) de una 6-fitasa de E. coli de ltima generaci n, muy eficiente e intr nsecamente termoestable, nica en el mercado. La citada fitasa ha sido desarrollada espec ficamente para alcanzar la destrucci n casi total del fitato. Un dato importante es que, si aplicamos el superdosing , debemos aplicar solamente la matriz mineral de la dosis est ndar en la formulaci n de la dieta.

Las fitasas de Escherichia coli de nueva generaci n son capaces de alcanzar hasta un 90% de destrucci n tanto del fitato (IP6 hexafosfato de inositol) como de los steres inferiores intermedios producidos cuando el f sforo P ha sido desprendido del fitato por la acci n de la fitasa, como el IP4 y el IP3. Estos steres inferiores tambi n act an como antinutrientes y junto con el fitato (IP6) producen m ltiples efectos negativos.

Por ejemplo, el fitato se unir a minerales cargados positivamente y a prote nas del alimento dentro del intestino y los har menos utilizables. Tambi n se ha demostrado que el fitato puede reducir la activaci n de la enzima pepsina del est mago, que es responsable de la digesti n de las prote nas.

El consecuente aumento de prote nas no digeridas que llegan al intestino delgado incrementa las p rdidas end genas, acelerando la producci n de cido clorh drico adicional y de pepsin geno (el precursor de la pepsina) en el est mago y el proventr culo. Otras p rdidas se producen por una mayor secreci n de mucosidad (para proteger la pared intestinal del efecto irritante de este cido), y de bicarbonato s dico (para neutralizar el cido extra).

Tambi n existe evidencia de que el fitato afecta negativamente al mecanismo por el cual los amino cidos se absorben desde el intestino delgado, mientras que se ha demostrado que el IP3 y el IP4 interfieren con la actividad de la pepsina y reducen la absorci n de zinc, calcio y cobre. Estos efectos antinutritivos adicionales evidencian lo importante que es alcanzar la degradaci n del fitato por debajo del IP3 cuando se aplica el superdosing .

Importancia del inositol

Igualmente importante es el hecho de que hasta el 30% de la respuesta a la superdosing observada en los pollos de engorde parece deberse a los efectos beneficiosos del inositol, que es la mol cula que permanece una vez todo el f sforo ligado al fitato ha sido liberado por la acci n de la fitasa.

El efecto positivo del inositol en el crecimiento y en los resultados productivos de los pollos es un hecho conocido desde los a os 40. Al inositol se le atribuyen importantes funciones metab licas: participa en el metabolismo de las grasas y el funcionamiento celular. El inositol tambi n se combina con fosfato a nivel celular para regenerar el fitato (que act a como un potente antioxidante a nivel celular) y algunos de los steres inferiores de fitato (tanto el IP3 como el IP4 son importantes para la funci n celular).

De hecho, resultados muy recientes demuestran que el inositol favorece el crecimiento y mejora los resultados productivos independientemente de si la dieta es deficiente o no en f sfotro. La raz n exacta por la que se produce este efecto no se conoce todav a, pero una prueba reciente realizada en pollos de engorde en la que se se suplement la dieta con niveles de inositol equivalentes a la degradaci n total del fitato del alimento, ha confirmado su papel fundamental en la respuesta global del superdosing .

El reto del superdosing

Cuando se implementa una estrategia de superdosing el reto es, por tanto, conseguir en la medida de lo posible la casi completa degradaci n de fitato en inositol, algo considerablemente m s dif cil de conseguir que la descomposici n parcial necesaria para liberar el objetivo nutricional de 0,15% de P disponible (0,12% P digestible aves) que se consigue con una dosis est ndar de fitasa. Como tal, el superdosing acent a a n m s la necesidad de contar con una fitasa de gran eficiencia y con las caracter sticas que permitan alcanzar la total eliminaci n del fitato y maximizar as la liberaci n de inositol.

Gr fico 1. Descomposici n del fitato en inositol y f sforo por la acci n de la fitasa.

Gr fico 2. Mejoras en el ndice de conversi n corregido por el peso vivo de pollos de engorde con “superdosing”.

En este sentido, es esencial la termoestabilidad del producto para poder resistir las altas temperaturas durante la elaboraci n del alimento manteniendo la actividad, preferentemente sin tener que recurrir a un recubrimiento, ya que ste ralentizar a el inicio de la actividad en el est mago. Es aqu , en condiciones cidas, donde el fitato es soluble y por tanto disponible para su degradaci n.

Una buena estabilidad y tolerancia g strica son tambi n necesarias para resistir la acci n de las propias enzimas digestivas de las aves, mientras que la actividad de la fitasa deber a ser ptima al pH bajo del est mago (pH 2-3). Adem s, es esencial un alto grado de descomposici n del fitato, y ha de producirse con la celeridad suficiente para prevenir que se produzcan efectos antinutritivos. Adem s, esta descomposici n ha de continuar incluso a bajas concentraciones de fitato, para poder alcanzar su pr ctica eliminaci n.

Liberaci n adicional de P

La pregunta l gica que se plantea a este nivel de destrucci n del fitato es si ser a posible aumentar la valoraci n de la matriz de formulaci n para beneficiarse a trav s de mayores reducciones en el coste de la dieta del f sforo adicional liberado con respecto a la dosis est ndar de fitasa. Sin embargo, hasta la fecha, la experiencia indica que no es posible garantizar la liberaci n de un 0,20-0,25% de P disponible, por ejemplo, cuando las materias primas (y por tanto las concentraciones del f sforo fitico) de la dieta, var an. Adem s, es probable que las necesidades de f sforo de aves alimentadas con superdosing sean m s altas debido a factores tales como el aumento en el ritmo de crecimiento, o el uso de f sforo para refosforilar el inositol adicional disponible a nivel celular.

Fitasa optimizada

La totalidad de los datos recogidos en la pr ctica durante al menos los ltimos dos a os muestra que tanto la mejora en los resultados productivos como en los beneficios econ micos que resultan del superdosing se alcanzan s lo cuando se aplica la matriz mineral est ndar. La clave est en la elecci n de una fitasa capaz de destruir totalmente el fitato, lo m s eficazmente posible para conseguir eliminar el efecto antinutritivo del fitato y maximizar la liberaci n de inositol.

Esto no es una tarea sencilla, ya que la variedad de productos comerciales de fitasa ha crecido considerablemente en los ltimos a os. As pues, el xito de superdosing de una fitasa va a depender tanto de la elecci n del producto adecuado como de una dosificaci n y aplicaci n correctas.

Lo importante es entender mejor qu factores y mecanismos determinan las respuestas en las aves as como el papel emergente que desempe a el inositol en esa respuesta. S lo as conseguiremos tener resultados fiables, consistentes y reproducibles al utilizar el superdosing .

Descomposici n del fitato en inositol y f sforo por la acci n de la fitasa

Las fitasas E. coli de nueva generaci n son capaces de llegar al 90% de destrucci n tanto del fitato (IP6 -fitato es hexafosfato de inositol) como de los steres inferiores intermedios (como el IP4 y el IP3), tambi n con efecto antinutritivo, producidos cuando el fitato es liberado de las mol culas de fosfato por la acci n de la fitasa.

Mejoras en el ndice de conversi n corregido por el peso vivo de pollos de engorde con superdosing

Resumen de pruebas con pollos de engorde (de 0 a 35-42 d as) alimentados: con una dieta control positivo (PC; nivel adecuado de minerales); con una dieta control negativo (NC; niveles de minerales reducidos seg n la matriz est ndar de la fitasa); o con esta ltima suplementada de una a tres veces con la dosis est ndar de una fitasa E.coli altamente eficaz).

Evaluaci n de la contribuci n del inositol a la respuesta del superdosing de fitasa en pollos de engorde

Comparaci n de la respuesta al superdosing de fitasa (fitasa E.coli de tercera generaci n a 1,500 FTU/kg) en pollos de engorde con o sin adici n de inositol (a 3 g/kg). En ambos casos mejor el ndice de conversi n, aunque la combinaci n de los dos no produjo beneficios adicionales, lo que sugiere que el efecto de la fitasa se explica parcialmente por el inositol a adido.

Maria F. Soto-Salanova. ABVista. maria.soto-salanova@abvista.com

Licenciada y graduada en Qu mica Anal tica por la Universidad de Santiago de Compostela, y doctora en nutrici n av cola por la Univerisdad Estatal de Iowa. Comenz a trabajar en enzimas en Finnfeeds International, donde fue responsable t cnica para Sudam rica y el sur de Europa. Desde responsable de investigaci n en ponedoras en Nutreco a responsable de distintos proyectos en DSM Nutritional Products, primero en Espa a y Portugal y luego en toda Europa, Mar a ha trabajado extensamente en las principales empresas internacionales de aditivos en nutrici n animal. Posee una amplia experiencia en temas t cnicos, as como un amplio conocimiento de los mercados europeos Europa. Desde 2012 trabaja en AB Vista, responsable de varios mercados del sur de Europa.

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