La alarmante yesca o paralis de la vid

Por el título anterior más parece una compañía americana que el nombre científico de alguno de las hongos implicados en este enfermedad, conocida como yesca o paralis. También hemos puesto “Co” porque, sin duda, hay más hongos implicados en el desarrollo de este problema. Vamos a comentar algunas cosas interesantes de este problema.


Aunque el hongo más importante y mencionado de la yesca sería Stereum hisutum (de ahí su protagonismo), cuando se pasa una muestra por laboratorio descubrimos otros hongos que hacen acto de presencia:

Phaemoniella chlamidosporaCylindrocarpon spBotryosphaeria obtusaFomitiporia punctata 

 


La yesca es conocida desde tiempos remotos. No es una enfermedad moderna o descubierta recientemente. Es una enfermedad que se transmite a partir de las herramientas de poda y que se desarrolla en el interior de la cepa, en el sistema vascular. Esto hace que sea muy complicado llegar a controlar la presencia de la enfermedad.


Como está relacionada con la circulación de savia, la yesca aparece y desaparece según la etapa del cultivo o las necesidades, haciendo acto de presencia cuando el cultivo requiere mucha agua y se encuentra en situación de estrés.


Esto hace que las cepas viejas sean más susceptibles al desarrollo de la enfermedad. Un dato que quizá no sabías. Se llama yesca en relación al fuego, ya que las cepas afectadas eran cortadas y utilizadas como madera. Curioso, ¿verdad?


La yesca es una enfermedad relativamente fácil de detectar. Esto es así porque los síntomas se muestran en la totalidad de los órganos. Si la enfermedad está en estado avanzado, vamos a encontrar visualmente problemas en hojas, frutos, brotes, madera, sarmientos, etc.


 


Como curiosidad deciros que cuando más se observan estos problemas es cuando la vid se encuentra en un periodo crítico. Esto puede ser, por ejemplo, cuando mayores necesidades hídricas tiene o cuando mayor demanda de alimento necesita.


Las primeras manifestaciones aparecen en las hojas  (casi siempre de forma repentina), con desecaciones que van desde los extremos hasta la base de la hoja, como si se tratase de quemaduras, con la salvedad de que no avanzan sobre los nervios de la hoja.


Como hemos dicho, los racimos también se ven afectados.  Con una yesca avanzada observamos coloraciones de color violeta en la epidermis o bien desecando la uva en condiciones críticas.


Lo que está claro es que, al ser una enfermedad vascular, afecta a la circulación de savia en la planta, en sentido de avance descendente. Es decir, podemos tener una brazo de la parra afectado, y otro no.  Al evitar el paso de savia, el tejido muere y se hace improductivo. De hecho, si cortamos transversalmente el cultivo, veremos un tejido necrosado por donde apenas circula savia (en caso de que lo haga).


Esto se traduce en pérdida de cosecha y calidad de la uva.


 


Foto: www.sobrelias.com


Nos encontramos con una enfermedad que, a día de hoy, no tiene cura. Hay tratamiento específicos para reducir el problema, y día tras día, salen nuevos productos que mejoran el estado sanitario del cultivo. Sin embargo, es atrevido decir que ante un problema de yesca importante, podamos lograr un 100% de curación.


La estrategia va más por la prevención o remediación. En cuanto a la prevención, tiene mucho que decir cómo realizamos la poda de la vid y qué instrumentos utilizamos. ¿Por qué?


La yesca penetra a través de las heridas causadas por la obligada poda que realizamos a la vid. Además, la capacidad de infestar nuevos cultivos sanos es grande, pues utilizamos herramientas de corte que pueden albergar esporas de los hongos implicados en el desarrollo de esta enfermedad.


Como prevención, en cualquier caso, hay que usar productos cicatrizantes o fungicidas, de manera que “cerramos las puertas” a la entrada de esta enfermedad.  Hay productos que pulverizan elementos cicatrizantes o pinturas que podemos aplicar sobre las heridas causadas en la poda.


Si ya tenemos un cultivo afectado, la estrategia pasa por la remediación. Hay algunas técnicas para reducir el avance de la enfermedad. Vamos a verlas.

Apertura de la cruz de la cepa y colocación de una cuña para mejorar la aireación del interior (debido a que hongos anaerobios no se desarrollan en condiciones de oxígeno).Podar las cepas que estén afectadas en último lugar, pare evitar la propagación de la yesca.Marcas las cepas afectadas y eliminar, en su caso (siempre considerando el punto de vista económico).

Fuente: www.agromatica.es


Foto de portada: www.flickr.com, mavs-mipequenomundo.blogspot.com


www.portalfruticola.com

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