La investigacion en la empresa agropecuaria

Debido al carácter multifactorial de los sistemas de producción agrícola y los sistemas de producción pecuaria, las posibilidades de mejorar su eficiencia son muy grandes si se piensa que mejorando al menos un factor, habrá respuestas favorables en el proceso productivo. Si centramos la atención en un sistema de producción agrícola es sencillo percibir que los rendimientos dependerán de la interacción entre la planta y el ambiente, y que por tanto los intentos del productor por ser más eficientes necesariamente pasan por el mayor conocimiento que pueda tener de cada uno de los factores que están interactuando: planta, suelo y clima. Son numerosos los casos en que observamos como se quiere reducir la agricultura a un simple seguimiento de un paquete tecnológico, de la misma forma año tras año, donde los únicos cambios están representados por la aplicación de algún producto nuevo sin ningún tipo de evaluación in situ. Son igualmente numerosos los casos en que consultamos al productor si conoce cuáles son los requerimientos nutricionales del cultivar o de la variedad que tiene en campo, si conoce el contenido de nutrientes que tiene el suelo de su parcela, si conoce la variabilidad espacial de sus suelos o si conoce los registros históricos de precipitación, temperatura, humedad de la zona en que se encuentra, y lamentablemente la respuesta es que no lo conoce. De forma análoga, al pensar en un sistema de producción pecuaria, son numerosas las veces en que la toma de registros de producción diaria son mas una rutina que una herramienta de toma de decisiones en el caso de la producción avícola o porcina; o en el caso del ganado bovino, hay poco o nulo seguimiento al estado nutricional de los suelos donde se encuentran los pastizales y muchas veces una falta de conocimiento objetivo y medible de las variaciones climática a lo largo del año.

El desconocimiento, o la poca consideración que podemos tener sobre lo que conocemos (datos tomados pero no considerados) minimiza las probabilidades de mejora en el proceso productivo, y realmente lo que hace es dejarla completamente al azar. Es por esto que, si la intención es verdaderamente mejorar la producción, se hace indispensable transformar la investigación en un componente mas de la empresa agropecuaria. Al definir investigación como la ejecución de actividades intelectuales y experimentales de modo sistemático con el objetivo de aumentar el conocimiento sobre una materia, se hacen evidentes las múltiples oportunidades de investigación en el sector agropecuario, la cual no necesariamente debe verse sólo bajo la óptica de la investigación formal que parte de un diseño experimental previamente planificado por profesionales del agro, también puede verse como las pruebas que un productor puede establecer en su unidad de producción para conocer el efecto que pueda tener determinada práctica. Sea un proceso de investigación formal y convencional, o sea un proceso de investigación algo menos formal, el resultado será información, representada por una serie de datos.

La calidad de estos datos debe ser óptima, y al referirnos a calidad estamos haciendo mención fundamentalmente a la representatividad que estos puedan tener. Por ejemplo, si se está determinando el contenido de nitrógeno, fósforo y potasio de los suelos de un lote, la toma de muestras debe ser lo suficientemente representativa para que los resultados que se obtengan sean verdaderamente valiosos para tomar una decisión; de forma similar, si se está analizando la calidad de los pastos que se están ofreciendo al animal, el análisis bromatológico debe hacerse sobre una serie de muestras tomadas de tal manera que sean lo mas representativas del potrero que se esté evaluando. Es por esto que se debe hacer un gran esfuerzo en poder planificar el proceso investigativo (sea formal o no) para que los datos obtenidos sean de la mayor calidad posible y la toma de decisiones tenga la mayor garantía de éxito. Sin embargo, no basta con la calidad de los datos, se debe también considerar su análisis. Se puede haber hecho una muy buena planificación de la toma de datos, se pueden obtener datos de excelente calidad, pero para dar la mayor facilidad a la toma de decisiones  debe adicionalmente analizarse los datos con las herramientas más adecuadas e interpretar de una manera correcta dichos análisis, ya que finalmente el verdadero valor de la investigación lo determinará la mayor o menor utilidad que el análisis de datos permita una toma de decisión.

La investigación en la empresa agropecuaria debe ser un proceso continuo, en el que permanentemente se esté planificando, registrando y analizando datos provenientes tanto de experimentos diseñados para su ejecución dentro de la empresa agropecuaria, como de los registros productivos y ambientales que se dan en el emplazamiento de producción. La correcta toma de estos datos, con su correcto análisis e interpretación darán una sólida garantía de éxito en la toma de decisiones que éstos generen.

Ing. Agr. Hernán E. Laurentin T. (MSc., PhD.)

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