Orquídeas: la flor de los dioses

A quien llega de Europa y penetra en las selvas del Brasil le asombra ver aquel ´infierno verde” lleno de lianas que cuelgan de los árboles gigantescos así como la inmensa variación de plantas epífitas que crecen sobre las ramas de los árboles en una permanente lucha por vivir juntas, en sociedad, pegadas unas a otras para no perderse quizás en aquella inmensa maraña vegetal.
 

Pero lo que parece un “infierno verde” a la mirada del no habituado a las selvas es el medio caliente húmedo, como una estufa que permite el desarrollo de una de las joyas y maravilla de la Naturaleza: las orquídeas.

Resultado de imagen para cultivo de orquideaLos maravillosos géneros y variedades de plantas, unas utilitarias, otras ornamentales, de las Indias Occidentales, fueron estudiadas desde los primeros tiempos del Descubrimiento de América.
Baste mencionar los nombres de Gonzalo Fernández de Oviedo, el primer cronista de Indias, el gran historiador y naturalista, el padre Joseph de Acosta o Francisco López de Gómara.
Desde que Colón tocó en las costas americanas, ya los españoles colectaron plantas y frutos que trajeron a España, pues quedaron maravillados al contemplar la vegetación tan distinta y nueva del Nuevo Mundo.
Más tarde el Rey Felipe II encargó al médico Francisco Hernández de Toledo que estudiase y dibujase todas las especies vegetales, plantas y animales de Méjico. El extremeño Martín del Barco describió las plantas del Paraguay y así otros muchos.
Botánicos españoles llegaron a alcanzar fama y renombre mundiales el segoviano Andrés Laguna, el primero que grabó en cobre dibujos de plantas, el sevillano Nicolás Monardes, el farmacéutico toledano Lorenzo Pérez y por su parte Juan Fernández de Oviedo que describe todas las plantas de las Antillas y del Caribe.
Misioneros y descubridores utilizaron las plantas del Nuevo Mundo para curar las enfermedades y se extasiaron contemplandolas increíbles variedades de orquídeas con cuya fragancia se deleitaban.Nosotros hemos querido recorrer el Brasil para observar y estudiarmuchas cosas de este gran país, pero sobre todo tenía un personalinterés en ver y observar las orquídeas de estas selvas por mímismo, ver, oler y admirar la “flor de los dioses”, la flor que los indios del amazonas llaman tupáypy que significa: de origen divino o de origen de diosa.
Y tenían razón en maravillarse ante esta obra de dios porque entre todas las especies vegetales con ser muchas de ellas tan hermosas, ninguna puede rivalizar en hermosura con las ORQUÍDEAS.
La maravillosa variedad, color y forma de sus floreszigomorfas, es algo incomparable.
Cuando el explorador habituado a caminar por las selvas percibede pronto el aroma embalsamado de las orquídeas y distinguealgunas sobre las ramas de los árboles o entre la vegetación a la orilla de un río, se siente compensado de todas las fatigas y penalidades, quedando extasiado ante la contemplación de estas joyas de la Naturaleza que parecen rivalizar en dibujos, formas y colores para ver cuál es la más hermosa. 
He querido no solamente verlas en la Naturaleza sino hablar con los hombres versados en su estudio, ver los lugares donde se las tratapara obtener de ellas combinaciones exquisitas. Para eso mi amigoBurle Marx y su vivero han sido con sus lecciones de gran valor,así como mis viajes a Petrópolis auténtico criadero de orquídeas de donde se exportan por toneladas anualmente obteniendo en sus numerosos viveros experimentales millones de ejemplares a cual más bello.
Y desde luego he penetrado en los igarapés y catingas de los selvas amazónicas y mattogrossenses, soportando el calor o el frío, la humedad, los insectos, los reptiles, los espinos, los aguaceros torrenciales, los terrenos pantanosos y el peligro de ser devorado por un carnicero salvaje y todos los riesgos que conlleva esta aventura para ir en busca de las flores de los dioses, de estas aromáticas orquídeas que puede uno contemplar por horas sin cansarse ni comprender cómo se han podido llegar a diferenciar en formas y colores tan diversos y extrañas combinaciones.
Me explicaba Burle Marx que fue Von Martius quien primero dividió al Brasil en regiones o provincias fitogeográficas. Cinco consideró dándoles nombres poéticos tomados de la Mitología griega.
Al norte de Amazonas lo llamó NÁYADES como las ninfas de los ríos, fuentes y manantiales. HAMADRIADAS a la Región del Noroeste brasileño, por las ninfas de los bosques que castigaban a los que cortaban los árboles. DRIADAS es la zona del Este del Brasil, la costa, por las ninfas que protegían a los árboles. OREADAS es el Centro-Oeste del Brasil por las ninfas de las montañas y por último NÁPEAS a la rica vegetación del Sur del Brasil por las ninfas protectoras de los valles y bosques.
Pero en este inmenso país, ya los indios comprendiendo que no todas las plantas tenían el mismo aspecto en todas partes, llamaron caatinga a la región del Nordeste seco, significando esta palabra en lengua tupí, el color blanquecino de los troncos desprovistos de hojas y usaron la palabra igapó para designar la vegetación inundada o igarapés del área amazónica, la misma que Humboldt denominó HILÉIA. Cerrados se llaman los campos de vegetación dura y áspera de Minas, Goiás, Matto Grosso y campinas a la pampa que se extiende hasta Uruguay y Argentina. Entre todos estos tipos de vegetación y todas las regiones del Brasil se encuentran orquídeas.
Las ORQUÍDEAS constituyen una familia de plantas, las ORQUIDÁCEAS, Monocotiledóneas, orden Microspermas, Suborden Ginandrascuyas características, además de la belleza y gran variedad son poseer flores zigomorfas y semillas sin albumen.
Las flores de las orquídeas pueden ser: HOMOCLAMÍDEAS y HETEROCLAMÍDEAS.
La palabra Homoclamídeas viene del griego klamis, que era una capa corta usada por los griegos para montar a caballo, de la que derivó la clamide de los romanos. Por lo tanto Homoclamídeas quiere decir que tienen los verticilos periánticos de forma, tamaño y demás características semejantes, homo.
HETEROCLAMÍDEAS significa que tienen los verticilos periánticos diferentes de color, tamaño y consistencia.
El verticilo periántico es el vestido o cubierta de la flor.
No olvidemos esto, los verticilos florales son: el cáliz, la corola, el androceo (los estambres) y el gineceo (pistilo y carpelos). Precisamentees en estas cubiertas florales en las que se pone de manifiesto la gran variabilidad y belleza de estas plantas. Las variaciones de color, forma y combinaciones de éstas es infinita.
Sean homo o heteroclamídeas las flores de las orquídeas, tienen como carácter fundamental el ser trímeras, casi siempre hermafroditas (HERMAFRODITO era hijo de Hermes y Afrodita en la Mitología griega y poseía ambos sexos) y la mayor parte resupinadas.
Expliquemos estos términos para quienes no manejen a diario la Botánica.
Trímeras, quiere decir que constan de tres partes, hermafroditas, que concurren en ellas los dos sexos o sea que tienen androceo y gineceo 1 y resupinado, que procede del latín resupinatus que quiere decir echado panza arriba. Se dice resupinado por lo tanto cuando la posición de un órgano o parte de él no es la misma que se considera normal.
Hemos dicho que son zigomorfas, lo que quiere decir que si las dividimos por una línea media de simetría ambos lados son iguales, la simetría es bilateral. 
Si no fuesen así y cada lado fuera distinto al otro se llamarían actinomorfas.
Así al decir que una flor es resupinada significamos que su orientación hace que la parte anterior o inferior ocupe la parte trasera, posición que no es normal.
Hay unas 6.000 especies de ORQUÍDEAS en los países cálidos. Algunas se desarrollan en tierra con raíces o rizoma rastrero pero muchas en el trópico se desarrollan en los árboles viviendo sobrepuestas a expensas de ellos o de la simple humedad atmosférica, es decir, son epifitas, que quiere decir epi, sobre y fitos, planta, o sea que están sobre otras plantas o árboles. En éste último caso sus raíces son aéreas, en fascículo, lo que les sirve para absorber la humedady el alimento que requieren, o para sostenerse.
La flor de la orquídea tiene tres sépalos y tres pétalos. De los pétalos, el impar posterior es de forma distinta formando a menudo el llamado labelo (diminutivo de labio). También varía además de la forma, el color y puede estar dividido en tres partes por ceñidores, partes que se denominan epiquilo, mesoquilo e hipoquilo.
En su parte superior presenta a veces una prominencia llamada callo.
Cuando aparece así dividido parece que tiene tres lóbulos, estrilobado. Es frecuente que se prolongue por detrás en un extremo llamado espolón.
El labelo, suele por lo general estar vuelto hacia abajo por la resupinación que antes mencionaba.
Las orquídeas son plantas perennes. Algunas alcanzan un gran número de años.
Algunas dan flor en su primer año de vida, y otras sólo al cabo de 10 y más años.
Toda orquídea suele tener una parte erecta y otra rastrera. Laprimera, eréctil se llama caule o tallo y la rastrera y a veces eréctil también que produce raíces, se llama rizoma.
Las orquídeas pueden ser también clasificadas según las características de su 
eje.
Monopodiales son aquellas en las que hay un eje principal en cuyo ápice se encuentra siempre el punto vegetativo, es decir tiene un solo pie. De él puede arrancar ramificaciones secundarias. Ejemplos de Monopodiales son: Vanda, Campylocentrum.
Simpodiales son aquellas orquídeas cuyo eje principal es compuesto, produciéndose renuevos laterales. Ejemplo de Simpodiales: Cattleya, Lealia, Oncidium, Miltonia.
Hay orquídeas con caules o tallo espesos, carnosos, gruesos. En estos casos el tallo está especializado en almacenar substancias nutritivas para reservarlas para la época de sequía.
Según el lugar donde se desarrollan podemos decir que hay orquídeas terrestres, cuando brotan de la simple tierra, paludícolas las que brotan en las lagunas, rupícolas cuando nacen sobre las rocas, dendrícolas las que se crían en los árboles, saprofitas si se alimentan de restos en descomposición y saxícolas cuando aparecen entrecascajales.
Las orquídeas como las demás plantas se adaptan al terreno. Parece como si supieran como es el medio que las rodea. Así si hay sequías o calor excesivo, para resistirlo desarrollan hojas carnosas con savia abundante, si hay incendios frecuentes en una zona o sequías prolongadas sus órganos de reserva son hipogeos es decir rizomas que se desarrollan bajo tierra y a veces tubérculos. 
Son tan sensibles a veces que en las horas de calor doblan fuertemente sus hojas y en cambio las abren esponjándose cuando llueve o hace fresco, generalmente al atardecer o en la noche. Un ejemplo de esta clase son las Pleurothalis que tienen sus hojas muy carnosas. Algunas llegan a tener seudobulbos de hasta varios kilos como los Criptopodium que viven en regiones muy secas. También tiene más de un kilo de peso los órganos de reserva de las Catasetum cassideum. Muchas Cattleyas, Oncidium, Laelias, Schomburghias y Bifrenarias los tiene bastante pesados también, por haberse adaptado al medio en que viven evitando así el morir por desecación.
También hay gran variedad de hojas en las orquídeas, así unas son planas, otras elípticas y ovales, orbiculares, surcadas o lanceoladas.
Las raíces suelen ser adventicias y a veces tuberosas, incluso aéreas, recubiertas por un velamen o cubierta esponjosa que es un órgano diferenciado para absorber agua. Como en todas las plantas la raíz no sólo sirve para alimentar a la planta sino para sujetarla, fijarla. Pero en algunos casos de orquídeas las raíces tiene otra misión muy especializada como en los Campylocentrum que contra lo que parecería normal, la raíz tiene la misión de realizar la fotosíntesis, misión reservada a las hojas verdes y entre las Catasetum, Stanhopea, Cryptopódium y Eriopsis presentan conductos las raíces que sirven para airearlas (neumatóforos). 
En algunos casos también de Catasetum y Cryptopodium en la raíz se encuentra gran cantidad de una cierta sustancia gomosa que se ha llamado “colade zapatero”. En relación con las inflorescencias son del tipo llamado botrítico, que en Botánica significa que no está terminada por una flor sino por una bráctea estéril o punta atrofiada. Esta bráctea es el verdadero remate o extremo del pedúnculo y la orquídea, la flor en sí de la orquídea es siempre aunque no lo parezca, lateral.
Tomemos una flor de una orquídea y estudiemos la disposición de sus hojas, su diagrama. Veremos que los tres segmentos externos son los sépalos y alternando con ellos los otros tres segmentos que son los pétalos. De los sépalos, uno está siempre vuelto hacia la bráctea en que dijimos que termina el pedículo, los otros dos no. De los pétalos, el impar está vuelto hacia el eje de la inflorescencia formando el labelo.
En el centro del diagrama así formado vemos la columna, aquilo o ginostema, en la que están reunidos todos los componentes del androceo (los estambres) y los del gineceo (estiletes y estigmas). No todos los estambres del androceo que deberían ser seis, se desarrollan si no sólo uno o dos, lo mismo que de los estiletes yestigmas.
Esto origina una nueva forma de clasificar a las orquídeas en:
MONANDRAS, la que tiene una sola antera fértil y desarrollada.
DIANDRAS las que poseen dos estambres fértiles.
De las partes atrofiadas del androceo y gineceo se desarrolla la columna o sinostema que es una de las características más típicas dela flor en las orquídeas.
Funcionalmente el labelo, es decir el pétalo impar diferenciado y desarrollado es la parte más importante de la cubierta floral. La razón es que tiene la misión de atraer y recibir a sus huéspedes, sean insectos o aves y transferirles las masas polínicas que llevarán a otra flor. En la base del labelo hay unas pequeñas aberturas por las que mana el néctar. Además está recubierto por formaciones muy originales como son callosidades, pelos y papilas, a veces protuberancias en forma de cuernecillos de los que mana un líquido dulce que van llenando el epiquilio del labelo. Esto atrae a las hormigas (mirmecofilia) que al marchar después de haber gustado el dulce néctar llevarán en sus espaldas o costados los elementos polinizantes.
De ahí la gran variedad de formas y estructuras de los labelos y su importancia para la vida de la orquídea.
La Naturaleza es tan sabia que en labelo crea a veces un verdadero laberinto con dificutades para poder llegar por él hasta el néctar.
El insecto, atraído por el aroma que suelen despedir las flores de las orquídeas o según se ha pensado por vibraciones que serían captadas por los insectos penetraría por este laberinto del labelo hasta llegar al néctar. Satisfecho se retira y al hacerlo es cuando roza el polinario que se fija en sudorso y cabeza. Atraído por otra flor vuelve a penetrar en ella impregnándola con el polen que llega hasta la cavidad estigmática. Al luchar por salir el insecto contribuye a extender el polen.
A veces el aroma de la orquídea no es percibido por el ser humano, pero sí puede ser percibido por el insecto. Lo que para nosotros es un estímulo subliminal puede ser normal para una abeja, una mosca o una hormiga. Aquí se ve que hay un intercambio útil para el insecto que se harta del delicioso néctar y de la orquídea que es fecundada gracias a la acción de los insectos.
Pero todavía hay más. La emisión de aroma por las orquídeas se hace a veces a determinadas horas que coinciden con las de aparición de los insectos. La especialización ha llegado al extremo de saber las orquídeas adaptarse a las costumbres de los insectos o los insectos a las costumbres de las orquídeas.
Un fenómeno muy curioso en el Brasil es la llamada orquidomir-mecofilia,que consiste en ver una orquídea saliendo aparentemente de un nido de hormigas de las llamadas azteca (Azteca paraënsis).
No hay duda de que se trata de una asociación biológica. La orquídea crece y las hormigas van formando su nido en torno a ella. Las hormigas toman de la orquídea su néctar y del nido obtiene la orquídea la forma de germinar sus semillas.
Hay orquídeas de gran tamaño, casi como una mano, mientras otras son tan pequeñas que para ver bien sus dibujos multicolores es preciso usar una lupa. Son macro y micro-orquídeas.
La superstición popular dice que las orquídeas traen suerte. Se han generalizado como costoso objeto de regalo. Y sin embargo quien viva en el campo en el Brasil puede tener su propio orquidario para cultivarlas en su casa con gran facilidad. Pero también se puede tener un orquidario aunque se viva en un país frío o mediterráneo, ya que orquídeas se encuentran por todo el mundo hasta en las regiones árticas. Eso sí donde mejor y más variación se desarrolla es en el trópico.
En los orquidarios de Petrópolis tuve oportunidad de ver enormes cantidades de orquídeas y gran variedad. Entre las más fáciles de transportar por que posee seudobulbos y hojas propias con reservas acuosas y alimenticias están las: CATTLEYAS, LAELIAS, CATASETUM, STANHOPEA, ONCIDIUM, MILTONIA, SCHOMBURGHIA, BRASSAVOLA, LEPTOTES GONGORA, CYRRHEA, ENCYCLIA, MAXILLARIA, EPIDENDRUM.
Lo que no es de extrañar después de ver uno de estos orquidarios es que los indios llamasen a las orquídeas TUPAYPY que significa de origen divino y que en especial a las Lealias y Cattleyas las llamasen TUPAYPY YARACATÚ que significa “flor de los dioses, de buena boca”.

Artículos Relacionados