Regulacion biologica en la dinamica radical del tomate

En el desarrollo y producción intensiva y a campo abierto de frutos de tomate de hábito indeterminado, por siempre se ha detectado que al final del ciclo la oferta de fructificaciones de este tipo de plantas se reduce significativamente, sobre todo en la calidad del producto. Ello trae como consecuencia mermas en la economía general del agricultor.

Al fenómeno anterior lo hemos denominado ” cansancio fisiológico del sistema de raíces,”  debido fundamentalmente a las diversas presiones a las cuales se ve sometido éste órgano tan importante de la planta.

Entre las principales presiones se encuentran: desbalances hídricos y nutrimentales, ataques de varios microorganismos patógenos, presencia de sales y sodio en la solución del suelo, cambios bruscos de temperatura, compactaciones en el mismo, etc., lo que trae como consecuencia el agotamiento del sistema radical del cultivo.

Regulación de la dinámica de raíces

Una estrategia sumamente viable, tanto agronómica como biológica, es la regulación dinámica de las raíces. Dicha estrategia consiste en lo siguiente:

” Acondicionar los suelos con ayuda de productos no dañinos, tales como ácidos polihidroxicarboxílicos más calcio.

” Estimular mayor longitud y número de raíces con ácidos hidroxibenzoicos.

” Promover el exudado de las raíces para la atracción de microorganismos del suelo.

” Agregación de microorganismos, tales como bacterias de los géneros Pseudomonas, Bacillus y Azotobacter, los cuales favorecen el biocontrol de patógenos del suelo, creando raíces mas sanas.

Los primeros tres pasos fomentan una zona radical, manteniéndose esto por todo el ciclo del cultivo.

Este manejo trae como consecuencia una vida más amplia y desarrollo más vigoroso de raíces, disminuyendo fuertemente el cansancio de las mismas, y sobre todo aumentando la cantidad y calidad de frutos de tomate.

Otra ventaja del manejo es que entra dentro del plan de acción globalizante a favor de la reducción en el uso de productos químicos contaminantes del ambiente, ya que utiliza compuestos catalogados como muy benévolos para suelo, agua, plantas, animales y humanos.

Ensayos en tomate de invernadero: tratamientos

En el Instituto Tecnológico de Sonora se realizaron ensayos, con estos objetivos de regulación de la dinámica de raíces, en tomate indeterminado bajo condiciones de invernadero.

Se evaluaron los siguientes tratamientos:

T1: Ácidos polihidroxicarboxílicos (PHCA).
T2: Preparado de Bacillus y Pseudomonas.

T3: Mezcla de PHCA + Bacillus y Pseudomonas.

T4: Testigo.

Se aplicaron desde las charolas; se continuó con adiciones semanales durante cinco semanas, y finalmente cada 15 días a lo largo del ciclo de cultivo.

La fertilización y los riegos se aplicaron según los requerimientos del cultivo.

El diseño experimental fue completamente al azar, con diez repeticiones, y cada unidad experimental consistió en una planta.

Las variables evaluadas fueron número y longitud de raíces, y dinámica poblacional de Pseudomonas, heterótrofos aerobios y hongos; donde el conteo de microorganismos se realizó con la técnica del asa acodada (en UFC); tasa relativa de crecimiento de las plantas o TRC (en cm/día), número y peso (g) de frutos, y peso seco (g).

Resultados alentadores

En el primer monitoreo de raíces (80 días después de la siembra), las plantas estaban en la etapa de fructificación.

Poco antes del primer corte se detectaron diferencias estadísticamente significativas, fluctuando entre 320 (T4) y 527 (T3) en número por campo analizado, lo cual representa un incremento del 65% (Fig. 1)

A los 120 días se incrementa fuertemente el mismo tratamiento de los 80 días (por ser el mejor estadísticamente), observando un número muy parecido de raíces en los tres tratamientos restantes (Figura 1). Este fenómeno es debido a que las Pseudomonas excretan, entre otras sustancias, auxinas ” “ hormonas que ayudan tanto a la elongación como al aumento de número de raíces (Ryu et al., 2002).

En la longitud de raíces, para el segundo muestreo, la mezcla de los Bacillus y Pseudomonas con ácidos carboxílicos (T3), mostró raíces mucho más largas que con los demás tratamientos (Fig. 2), debido a que el mayor desarrollo de los microorganismos propiciado por un acondicionamiento del pH, fue un estímulo para la elongación de las mismas por más tiempo. A su vez, la mayor cantidad de Pseudomonas y Bacillus promovieron la elongación celular en este órgano, principalmente por la producción de hormonas como las auxinas (Yan et al., 2003).

En la Figura 3 se presenta el conteo de microorganismos a los 120 días, en donde se observa una diferencia altamente significativa en el tratamiento T3, para Pseudomonas y Bacillus, al mismo tiempo que ejercen mayor control sobre las poblaciones de hongos. Esto es debido a los exudados generados por las Pseudomonas, que promueven un medio desfavorable para la proliferación fúngica (Labour et al., 2003).

Los resultados que se obtuvieron en el análisis microbiológico del suelo se reflejan en la productividad de la planta, como lo demuestra la diferencia altamente significativa de las variables mostradas en el Cuadro 1.

Al igual que en el número de frutos por planta, el peso total de éstos presentó diferencia altamente significativa en el tratamiento T3, alcanzando el doble de peso que el testigo (T4). Seguido de éste se presentó el tratamiento T2; después el T1, y finalmente el testigo T4.

Para el parámetro de la tasa relativa de crecimiento no se encontró diferencia significativa entre tratamientos. No obstante, en las demás variables medidas se obtuvieron resultados muy positivos. Esto sugiere que la presencia de microorganismos en plantas bajo condiciones de invernadero, promueve únicamente factores de rendimiento (Cuadro 1).

El peso seco mostró diferencia altamente significativa en el tratamiento T3 (mezcla de productos) con más de 50 g que el testigo T4; el segundo mejor fue el tratamiento T2, con aproximadamente 30 g más que el testigo T4. Finalmente, el tratamiento T1 y el testigo T4 tuvieron menor peso.

La adición de ácidos carboxílicos a las Pseudomonas (T3) tuvo un efecto positivo para la generación de biomasa, y por lo tanto para la producción de fotosintatos.

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