El pasto vetiver: instalación y manejo de viveros

El vetiver (Vetiveria zizanioides) es una planta que se propaga fácilmente, tiene múltiples usos y se adapta a condiciones variables de clima, suelo y topografía.

Normalmente, cuando se conocen sus bondades la demanda supera la oferta, es decir, nos vemos en la necesidad de propagar o reproducir el material vegetal o la planta, tantas veces como sea necesario. Para obtener el éxito en dicho objetivo, es necesario conocer cómo hacerlo de la manera más idónea. A continuación se describe paso a paso el procedimiento a seguir.

Selección y manejo de la semilla asexual para la siembra

  • Las cepas deben provenir de macollas relativamente jóvenes y suculentas, sin flores y sin material seco.
  • Es recomendable arrancar las macollas en las primeras horas del día para disminuir la deshidratación.
  • Las cepas deben ser separadas de la planta madre o macolla al momento de la siembra, dejando 2 a 3 hijos por cepa para reducir la mortalidad y no malgastar material.

  • Las hojas deben ser podadas dejando sólo 10 a 15 cm de follaje para evitar la deshidratación.
  • Las raíces también son podadas, dejando unos 5 cm para poder fijar la planta hasta que se establezca definitivamente.
  • Las cepas o macollas sobreviven hasta 2 semanas si se mantienen húmedas y a la sombra. Si es posible, se recomienda remojar las raíces en agua durante la noche antes de la siembra.

Modalidades de viveros

Una vez seleccionada la semilla a utilizar, el vivero puede ser establecido ubicando las plantas en bolsas de polietileno o directamente en el suelo.

  1. Vivero en bolsas de polietileno:

Para establecer un vivero en bolsas de polietileno, se debe hacer la selección y manejo de la semilla tal cual como se describió anteriormente.

En cada una de las bolsas, de las cuales generalmente se usan las más pequeñas, se coloca una mezcla de suelo, arena y materia orgánica (estiércol, residuos vegetales, fibra de coco, entre otros), de tal manera que quede un sustrato con un buen drenaje interno. Seguidamente se coloca una (1) cepa.

Este tipo de vivero tiene la ventaja de que al momento del trasplante (2 a 3 meses), el sistema radical del vetiver está muy bien conformado, por lo que su crecimiento será muy rápido, por tal razón es el material ideal para aquellas ocasiones en que se requiere un rápido establecimiento de las barreras.

El lugar donde se ubique el vivero debe ser de fácil acceso y con disponibilidad de agua para riego.

  1. Vivero directamente en campo:

Para establecer este tipo de vivero es importante buscar un suelo cuya textura facilite el arranque de las plantas durante la cosecha.

El suelo debe ser preparado como para cualquier cultivo anual, y debe estar húmedo al momento de la siembra.

En el suelo se abrirán surcos de 15 a 20 cm de profundidad separados 30 a 50 cm.

En los surcos se ubicarán puntos de siembra distanciados 30 a 40 cm y en cada uno de ellos se establecerán 2 a 3 cepas, procurando que la corona quede bien cubierta. Esta forma de vivero tiene la ventaja de obtener macollas, de las cuales se pueden obtener una gran cantidad de hijos.

 

¿Cómo se mantiene el vivero en el campo?

  • Las plantas o cepas que mueran deben ser reemplazadas lo más pronto posible.
  • El vivero debe mantenerse limpio, libre de malezas. Especialmente durante los 3 primeros meses.
  • Los suelos deben estar húmedos durante 3 a 4 semanas después de la siembra, aplicando riego si es necesario. Los períodos secos prolongados retrasan la producción de nuevas cepas.
  • Aunque la fertilización química u orgánica no es estrictamente necesaria, esto ayuda a un rápido establecimiento y desarrollo.
  • Las plantas deben ser podadas cada vez que las hojas crezcan a una altura mayor de 1,5 m. La poda acelera el crecimiento y la producción de cepas. La altura de poda recomendada es de 40 cm. Los residuos de poda se pueden usar como mulch en el vivero para conservar la humedad de los suelos, controlar el crecimiento s de malezas y devolver materia orgánica al suelo.

En un vivero directamente en campo, la edad ideal para obtener material (hijos) de las macollas, es de 6 a 8 meses. Macollas de mayor edad se encuentran muy lignificadas.

Ing. Agr. Onelia Andrade (MSc., PhD.)

 

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