Cuidados de las orquídeas del género paphiopedilum

Las orquídeas paphiopedilum se caracterizan por la forma de sus flores de las que toma su nombre. “Paphia” significa Venus o Afrodita en griego antiguo y “pedilon” sandalia. Por ello, todas las orquídeas de este género son llamadas comúnmente zapatitos de Venus.

Existen más de 70 especies de orquídeas paphiopedilum además de miles de variedades híbridas, como Paphiopedilum barbigerum, Paphiopedilum insigne, Paphiopedilum villosum o Paphiopedilum vinicolor. Su abundancia es debida a que las semillas de paphiopedilum germinan con bastante facilidad gracias al micelio si se siembran en el compost de las plantas madre.

Se trata de orquídeas sin pseudobulbos originarias del sudeste asiático, China sudoccidental, India, Indonesia, Nueva Guinea y Filipinas. La mayoría de las especies son terrestres o litófitas y necesitan un compost a base de corteza con un pH neutro o ligeramente alcalino.

Para cultivar zapatitos de Venus debemos proporcionar a las orquídeas las condiciones que habitualmente encuentra en su hábitat.

Temperatura: Son orquídeas de climas templados por lo que crecerán bien entre 18-25ºC durante el día y 15-18ºC por la noche.

Luminosidad: Ubicaremos las orquídeas en un lugar luminoso sin sol directo donde reciba entre 5.000 y 12.000 lux.

Sustrato: Los zapatitos de Venus son orquídeas litófitas, que crecen sobre piedras, o terrestres. Para su cultivo utilizaremos un sustrato vegetal con cortezas, xaxim o fibra de coco de pH neutro o ligeramente alcalino.

Humedad: Este género de orquídea necesita una humedad relativa del 55-75% por lo que conviene utilizar humidificadores para aumentar la humedad, así como evitar ubicar las plantas cerca de focos de calor como radiadores o estufas.

Riego: Regaremos los paphiopedilum cuando veamos que el sustrato se seca. Son orquídeas que no realizan reposo vegetativo por lo que precisan riego todos los meses del año.

Trasplante: Los zapatitos de Venus desarrollan un brote nuevo cada año y dan flores en los meses de otoño e invierno. Es recomendable realizar un trasplante anual después de la floración o antes de que se genere el nuevo brote.

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