Tratamientos para la patata en poscosecha

La patata es una de las hortalizas más consumidas a nivel mundial, solo hay que fijarse en los datos. Según el Ministerio de Agricultura, sólo en España durante el año 2016 se consumieron 1.331 millones de kilos de patatas. Es, por lo tanto, uno de los alimentos preferidos por los españoles y se encuentra presente en su dieta a lo largo de todo el año. Por este motivo, la patata necesita importantes medidas de conservación para garantizar su buen estado tras la recolección y asegurar su aprovisionamiento durante los 365 días del año.

Principales daños de la patata en poscosecha
Al igual que ocurre con muchos otros cultivos, la patata experimenta grandes cambios una vez ha sido recogida del campo. Algunas de las principales mermas que sufren son las siguientes:
– Brotaciones
– Reverdecimiento
– Deterioro de la piel
– Envejecimiento
– Pérdida de brillo y color

Dado que las patatas pueden encontrarse almacenadas durante largos periodos de tiempo para garantizar un suministro continuo, es importante tratar estos aspectos para garantizar su óptima conservación. Para ello, hay que controlar los siguientes factores:

Temperatura de almacenaje: hay que evitar las altas temperaturas, así como las fluctuaciones de estas, ya que si se producen variaciones de temperatura durante el periodo de almacenaje se incrementa la posibilidad de que las patatas sufran brotación interna. Esto se debe a que se pueden formar condensaciones de agua en las capas superiores del almacén que provocan la pérdida de la dormancia de forma más acelerada.

Grado de maduración: se trata de la fase de maduración en la que se encuentra la patata en el momento de su recolección, ya que cuanto más madura esté menos tiempo podrá mantenerse almacenada.

Temperatura del suelo: es esencial medir la temperatura del terreno unas tres o cuatro semanas antes de la recolección, puesto que las temperaturas elevadas acortan los períodos de dormancia naturales.

Variedad de la patata: también es importante conocer la variedad de patata que se está tratando, ya que no todas tienen las mismas característica.

Además de estos, también hay otros aspectos que influyen en la patata en poscosecha como los niveles de azúcar o la humedad existente en el almacén. Para eliminar estas mermas, en el mercado hay diferentes tratamientos que pueden aplicarse tanto en el campo durante las semanas previas a la recolección como posteriormente en pos-recolección.

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